jueves, 1 de noviembre de 2012

Despertar con rayos de sol invadiéndote la cara gritándote: "es la hora de vivir". Estirar un brazo al hueco vacío de mi cama y ver que así esta, vacío, te necesito. Ven, abrázame, susurrarme un "te quiero" al oído, dame un beso en la frente y estírate aquí conmigo hasta que por la mañana los rayos del sol vuelvan a invadir nuestros rostros y esta vez nos griten: "es hora de seguir viviendo".


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